¿Sabías que el intestino de tu perro es su segundo cerebro?
Más del 70% del sistema inmunológico de tu perro vive en su intestino. Por eso, cuidar su microbioma es tan importante como cuidar lo que come.
Pero hay un error muy común: muchos padres de mascotas se enfocan en la proteína y olvidan la fibra y los prebióticos, que son el verdadero alimento de las bacterias buenas del intestino.
¿Cuántos probióticos existen y para qué sirven?
Existen más de 500 cepas de probióticos identificadas que benefician la salud intestinal, aunque las más estudiadas para perros y gatos pertenecen a los géneros Lactobacillus, Bifidobacterium y Enterococcus.
Cada una cumple una función específica:
Lactobacillus acidophilus: mejora la digestión y la absorción de nutrientes.
Bifidobacterium animalis: fortalece el sistema inmune y reduce la diarrea.
Enterococcus faecium: ayuda a estabilizar la flora intestinal después de tratamientos antibióticos.
En Barfuly, usamos probióticos en polvo de alta concentración, formulados especialmente para perros y gatos, que pueden mezclarse fácilmente con la comida o el caldo de huesos.
🌿 La importancia de los prebióticos y la fibra vegetal
Los prebióticos son un tipo especial de fibra natural que alimenta a las bacterias buenas del intestino. Sin ellos, esas bacterias no pueden multiplicarse ni cumplir su función de proteger el sistema digestivo.
Y aunque muchas personas piensan en suplementos o ingredientes exóticos, ¡los mejores prebióticos están en tu cocina! 🥦
Algunas fuentes naturales de fibra y prebióticos que puedes añadir fácilmente a la comida de tu perro o gato son:
Apio y acelga: ricos en fibra soluble y agua, ayudan al tránsito intestinal.
Brócoli, coliflor : excelentes para la detoxificación natural del hígado y llenos de compuestos antiinflamatorios.
Güicoy (zucchini) y calabaza: suaves, de alta digestibilidad y perfectos para equilibrar la microbiota intestinal.
Zanahoria: fuente de betacarotenos y prebióticos suaves, ideal para el brillo del pelaje y la salud ocular.
Champiñones: Alimentan al sistema inmunológico, fortaleciendo, aportando encimas digestivas y apoyan la desintoxicación
Plátano verde (almidón resistente): alimenta bacterias productoras de butirato, que regeneran el intestino.
Inulina de achicoria o ajo negro: fibra fermentable que fortalece el sistema inmune.
Semillas de chía, psyllium husk o linaza molidas: aportan mucílagos que calman el intestino y reducen la inflamación.
Fibra de coco: apoya el equilibrio entre bacterias buenas y malas.
Cuando estas fibras llegan al colon, las bacterias buenas las fermentan y producen ácidos grasos de cadena corta, como el butirato, que ayudan a regenerar la mucosa intestinal, reducir la inflamación y fortalecer las defensas.
Lo mejor es ofrecer estas fibras ligeramente cocidas o en puré, para que sean más digestibles, y rotarlas a lo largo de la semana para dar variedad a las bacterias intestinales.
Por qué la variedad es clave
Así como tú no comes lo mismo todos los días, tu perro tampoco debería hacerlo. Cada tipo de fibra alimenta distintas familias de bacterias intestinales.
Por eso, variar las fuentes de prebióticos y combinar fibras solubles e insolubles es la clave para un intestino diverso y fuerte.
¿Cómo darlos correctamente?
👉 Si usas comida natural, puedes agregar los prebióticos en forma de puré o triturados para una mejor digestión.
👉 Si tu perro come croquetas, añádelos también en puré, idealmente mezclados con caldo de hueso natural o kéfir, que también son fuentes naturales de probióticos.
👉 Lo ideal es que representen entre el 10% al 20% en perros y entre 3% y 5% en gatos de la dieta total diaria, por lo que debes tomar en cuenta también si la dieta actual ya posee un % de fibra.
Y si prefieres no complicarte, puedes comprar nuestras dietas de Barfuly ya preparadas, que ya contienen los niveles adecuados de fibra y aminoácidos.
El poder de una buena digestión
Hemos visto perros que pasaron años con gases, diarreas o heces blandas… mejorar en tan solo una semana tras ajustar la cantidad y calidad de la fibra. Si deseas empezar a hacer una transición hacia una dieta natural y optimizar los beneficios de la salud de tu mascota, agenda tu sesión de Transición acá.
Un intestino feliz no solo mejora la digestión: también eleva el ánimo, refuerza el sistema inmune y reduce la inflamación general del cuerpo.
Conclusión
Los prebióticos y probióticos trabajan en equipo para mantener a tu mascota sana desde adentro.
No necesitas gastar una fortuna: con ingredientes naturales y un suplemento bien formulado, puedes transformar la salud digestiva de tu perro o gato.
Consejo final: Cuida su intestino como cuidas su corazón ❤️.



